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20/12/2012

Un siglo y una cámara

Hace, como quien dice, una década y un lustro. Aquel día, acudí a una corrida de toros en la plaza de toros de Priego y me acredité por el desaparecido Diario de Andalucía para realizar la crónica. Las fotos las hacía yo también con la esperanza de que la crónica completa llegara a Córdoba, donde este rotativo tenía delegación, antes del cierre, fijado a las 11:30 de la noche. Había tiempo. El plan resultaba fácil: se celebraba la corrida, sacaba el carrete, se lo daba a alguien que viniera para Córdoba con el objetivo de llevarlo a la redacción y dictaba la crónica por teléfono a Sevilla. Logicamente, ya en aquel tiempo el correo electrónico estaba bastante implantado, lo que yo no tenía era ni portátil ni conexión de internet para la urgencia. Todo salió de cine, menos las fotos, que eran pésimas y no se publicaron. Pues bien, todo este relato viene a cuento por los 100 años que ha cumplido esta semana el fotógrafo taurino Cano, que entre sus ‘méritos’ cuenta con la instantánea de la cogida de Manolete en Linares por el toro Islero, de Miura. Viendo mi peripecia no resulta difícil imaginar cómo sería la vida de estos fotógrafos cuando no había correo electrónico, ni digitales, ni telefax… Y sin embargo las informaciones llegaban a los diarios, y la gente vivía para leer El Ruedo, Dígame, La Lidia y todas esas publicaciones taurinas que han hecho historia. Cano dice tener la conciencia tranquila. En una entrevista concendida a Onda Cero afirma que ·”el que no me habla es porque me debe dinero”. Genial. También cuenta cómo se hizo fotógrafo y como “toree para los comunistas”. Lo dice con acritud, como recalcando que hasta que ganó Franco la guerra estuvo escondido en una buhardilla. Pero Cano es mucho más que Manolete, mucho más que la guerra. Por su objetivo han pasado los más grandes de los últimos 75 años. Fastidiado de la cadera, de la que fue intervenido tras una caída, está deseando volver a los ruedos y en cada respuesta ofrece una chispa de genialidad: “He conseguido casarme dos veces y tengo ocho hijos registrados” Ojo a lo de registrados. ¿Qué querrá decir? Cano es un habitual de las plazas más importantes de toda España y a sus publicaciones taurinas suma los ingresos que percibe por las fotos que hace a sus amigos del tendido. Si le veo algún día le pediré que me tire una foto -Cano va con carrete todavía-. La guardaré, para mí será una obra de arte. Podré decir que tengo una de Cano.

Francisco Javier Domínguez.

Actividad subvencionada por el Ministerio de Cultura

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